viernes, 30 de marzo de 2012

FAST FODD (comida rápida)


Fast Food

El concepto de comida rápida (conocido también del inglés como Fast Food) es un estilo de alimentación donde el alimento se prepara y sirve para consumir rapidamente en establecimientos especializados. El ejemplo de locales más extendido a nivel mundial, es la multinacional McDonald's.  

Una de las características más importantes de la comida rápida, es que se consume sin el empleo de cubiertos, algunos de estos ejemplos son pizza, hamburguesas, pollo frito, tacos, sandwiches, patatas fritas, aros de cebolla, etc. Además de esta característica, en la mayoría de los establecimientos de comida rápida no hay camareros (tampoco servicio de mesa) y los clientes deben hacer una cola para pedir y pagar su comida. Muchos de estos establecimientos suelen tener una ventanilla en donde puede ordenarse la comida desde el automovil para comerla en otro lugar.

Los productos de fast food se pueden clasificar en dos grupos: los de influencia y características anglosajonas, como hamburguesas, salchichas y patatas fritas acompañadas de diversas salsas  (mayonesa, mostaza, ketchup...), y los de procedencia mediterránea, como pizzas, bocadillos, tapas y kebabs (pinchos de carne adobada de origen árabe envueltos en pan de pita y acompañados de vegetales y salsa de yogourt). Por sus características nutricionales, la comoda rápida de estilo mediterráneo o árabe se puede considerar más saludable que la de estilo sajón.

Dentro de este tipo de productos no hay que olvidar platos típicos de otros países que constituyern una novedosa forma de comida rápida, como los burritos mexicanos o la comida china, además de la amplía gama de productos precocinados (lasañas, canelones, paellas, empanadillas, croquetas...), cada vez más demandados por los consumidores.

Dado lo heterogéneo de estos productos, no es fácil determinar un valor nutritivo representativo. Sin embargo, todos tienen algo en común: una elevada densidad energética debido a su alto contenido en grasa (en especial grasa saturada y colesterol) e hidratros de carbono (pan pita, base de pizza, tortitas...). Y si bien es cierto que aportan proteínas de calidad (huevos, carnes, pescados, quesos...), se quedan cortos de fibra, vitaminas y minerales, excepto en sodio (sal). Y no hay que olvidar que el número de calorías que ingerimos aumenta, y mucho, si la comida se acompaña de patatas fritas, bollería y refresco o bebida alcohólica.
 

Con tan sólo una comida fast food se ingiere más de la mitad de la energía diaría necesaría. Si a ello añadimos la energía aportada por el resto de comidas del día, el contenido energético de la ingesta total se dispara y se favorece el exceso de peso.
En la mayoría de las ocasiones los alimentos están fritos, empanados o rebozados, por lo que se enriquecen en grasas, que calentada resulta aún más indigesta.

En general, estos productos contienen  más sal que los que se preparan en casa, en parte porque el sodio se utiliza como conservante. Además, para conseguir el aspecto deseado en cuanto a color, olor, sabor y textura llevan añadidos conservantes, colorantes, antiapelmazantes, estabilizantes, ete. Estos platos suelen incluir condimentos fuertes o aditivos que potencian el sabor y que estimulan el apetito y, con el tiempo, alteran la percepción del sentido del gusto y crean hábito. 

Por último decir, que fast food no significa necesariamente, "comida basura". Una selección adecuada de alimentos y una correcta frecuencia de consumo pueden hacer de una comida rápida una propuesta original, equilibrada y saludable. 









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